jueves, 13 de mayo de 2010

FRIDA KAHLO

Los autorretratos se han convertido en la obra mas representativa y emblemática de la pintora.

Frida no se pinta a si misma por narcisismo. Ella dice "cómo no voy a pintarme si es con quien mas estoy, en una cama y con un espejo encima todo el día me veo. Me pinto, porque soy la persona que mas conozco".







































Poco después de su divorcio con Diego Rivera, Frida Kahlo pintó este cuadro "las dos Fridas".

Los corazones de las dos mujeres están conectados uno al otro por una vena.

Frida desea así separar sus dos fridas, la tehuana y la europea que está perdiendo sangre.

La artista pintó este autorretrato poco después de su divorcio con Diego Ribera

Las raices judias y cristianas de Frida se dejan ver de forma clara en esta pieza que recuerda al corazón de Jesús y María de la iconografía cristiana.

domingo, 7 de marzo de 2010

ANA TORRALVA


Torralva se vale del retrato para expresarse. Vinculada al fotoperiodismo, destacan su serie de retratos de mujeres escritoras realizados a finales de los 90. Su trabajo refleja una insistente inclinación hacia el mundo femenino, que se convierte en uno de sus temas recurrentes a traves de retratos individuales de personajes femeninos de todas las épocas.
En esta ocasión utiliza la simbología de Santa Agueda, con un retrato realizado en su estudio, limpio, sin escenografía, con contrastes de luz del blanco y el negro.

Según la tradición, Santa Águeda, virgen y mártir, fue una joven siciliana de una familia distinguida y de singular belleza que vivió en el siglo III. El senador Quintianus intento poseerla aprovechando las persecuciones que el emperador Decio realizó contra los cristianos. El senador fue rechazado por la joven, que ya se había comprometido con Jesucristo. Quintianus intentó con ayuda de una mala mujer, Afrodisia, convencer a la joven Águeda, pero esta no cedió.

El Senador en venganza por no conseguir sus placeres ordenó que torturaran a la joven y que le cortarán los senos. La respuesta de la Santa fue "Cruel tirano, ¿no te da vergüenza torturar a una mujer el mismo seno con el que de niño te alimentaste?"

miércoles, 24 de febrero de 2010

KATINKA LAMPE




Retrato de un niño con una corona de espinas sobre su cabeza, obra de la pintora holandesa Katinka Lampe.

"El cristianismo ha perdido su tradición", apuntó Lampe a Efe, quien asegura que admira los iconos, las pinturas y las historias de la religión católica a nivel estético, pero que no significan nada para ella.

martes, 23 de febrero de 2010

GINA PANE


Gina Pane realiza acciones en las que la mutilación del cuerpo, mediante la herida sangrante, está continuamente presente.

Históricamente la sangre está ligada a las imágenes de la vida y de la muerte, purifica y mancilla.

La artista va vestida siempre de blanco en sus acciones color funerario en las culturas orientales.

En "Acción sentimental 1973" Gina se corta la palma de la mano izquierda con una cuchilla de afeitar y deja que su sangre, al manar, resbale entre los dedos.

En todas las acciones se encuentra elementos contradictorios que pueden significar vida o muerte.

Al juntarlos Gina Pane intenta enfrentarse al temor de la muerte y encontrar un sentido a la existencia. A través de las incisiones denota desinterés por los conceptos de belleza y perfección corporal vigentes.


En "Psyché,1974", se hace una herida en cruz sobre el vientre. El ombligo se convierte en el punto central. Nos recuerdan el carácter procreador del vientre femenino (el ombligo es el punto de unión de madre e hijo y la fuente de alimento del hijo).



Esta acción está relacionada con las incisiones que en diversas tribus africanas se realizan las mujeres en el ombligo y en el pubis con el fin de tener hijos.

Las heridas con forma de cruz cristiana, ponen de manifiesto el interés que tenía la artista por la religión. Gina Pane cree en Dios, dice que ”Dios es obligatoriamente algo que está muy presente” L’arte oyir l’art 1988

"Incision cruciforme. Cuatro líneas radiales desde el centro del cuerpo: el ombligo suave "yo" moviéndose hacia los cuatro puntos de la brújula, recogiendo y unificando los puntos más distanciados en una síntesis de amor, donde el tiempo y el espacio del cordón umbilical (nunca cortado del otro cuerpo) y del cosmos conectado al centro original se entremezclan. La cruz es una figura completa de artiba abajo/de abajo arriba." Astrod Webe: "Gina Pane" o. cit. p. 428.

"No puedo separar lo religioso como si fuese otr país del planeta; para mí, se trata de una totalidad  que sigue siendo la experiencia más importante del conocimiento de uno mismo. Igual que el arte". Entrevista con Friedhelm Mennekes, marzo 1989: Gina Pane, la chair ressucitée.





lunes, 8 de febrero de 2010

ANA ELENA PENA



Visceral, surrealista, tragicómico pero sin embargo, extrañamente tierno y delicado. Así es el arte de Ana Elena Pena, un viaje psicodélico de colores vibrantes, que mediante puñaladas certeras nos enfrenta a los miedos y obsesiones reinantes en la cultura moderna.

Una crítica feroz pero debidamente edulcorada al culto exagerado a la belleza, la pérdida de la fe, el abuso infantil y sus traumas y la violencia de género.

Un universo femenino plagado de modelos de mujer-niña imposibles, en ocasiones excesivos, decadentes y teatrales, pero siempre fácilmente reconocibles y entrañables.

El dolor enfrentado al placer, y la vida triunfando sobre la muerte. Erotismo incandescente que sorprende...y una pequeña muestra a todo color de que hay mucho de divino en lo humano, y mucho de humano en lo divino.


martes, 2 de febrero de 2010

ORLAN








Orlan, Santa Teresa



La transfiguración mística de Santa Teresa, más allá del dolor, logra con el éxtasis que el alma venza al cuerpo.

También la transfiguración del cuerpo sirve a Orlan, para mostrar en su trabajo cómo el cuerpo se tansfigura, cómo la carne se transmuta con una trascendencia más allá de la imagen.

LOUISE BOURGEOIS






Louise Bourgeois, Sainte Sèbastienne.





Acuarela realizada por Bourgeois, en la que el cuerpo asaetado de una mujer actúa como contrapunto femenino de la iconografía cristiana tradicional de San Sebastián, poniendo de relieve su vulnerabilidad por un lado y por otro lado su fuerza al seguir la figura caminando con determinación pese a todo.